jueves, 31 de diciembre de 2015

2016, Feliz Año Nuevo!!! Y una abrazo sentido a todos los curiosos soldaditos de Dios ahi afuera.



Ahhhhh... ahora, a enteder el significado de los numeros, que se ponen gordos o flacos, se inflan o se desinflan, se ponen sonrosados u ojerosos o ajados, que miércoles.... que sea el 2016 lo que deba ser, lo que quiera ser, lo que le torzamos el brazo y lo obliguemos a ser o que se siente en una silla, se prenda un cigarrillo y le de un sorbo a la taza de té porque, al fin y al cabo, solo los ojos de los hombres dan significancia a las eras que, solitas, viajan mientras colgamos a secar toditos de la soga de la ropa. Y paz! Un romance de un solo año de paz, uno entero uno largo, uno que te acaricie el pelo y te bese en la boca y te pase el virus. Y un poco de amor, una pizca, una limosna, un reencuentro, piedad, una tirana mania de trabajar para entender tirando manotazos a los fantasmas del pasado y del futuro, eso, entender y reflejar y encandilar con esa nueva antorcha tan soñada, tanto que nos babeamos por un poquito de luz, y que sea, y que sea, y que sea, de una buena puta vez. Feliz año nuevo, gente.


martes, 29 de diciembre de 2015

UNA PIZCA DE AMOR


Una pizca de amor
un trago de cerveza
al lado de unos ojos locos
que se pregunten si
la vas de en serio
si eso le hará mal o bien

una charlita
un ver como te arreglás la falda
como te llevás la comida a la boca
o te quejás del clima sin ganas
recostada contra la silla
preguntandote si soy
un problema o una bendición
midiendo la distancia
calculando el daño posible
mientras el viento de la noche
te levanta el cabello por los hombros
y en el cuello te brilla un chupón
del desgraciado que te metió los dedos
en la cajeta ayer
mientras yo
escribia la millonésima carta suicida

un poquito de amor o
algo que se parezca al amor
algo como en las peliculas
o inclusive algo de una serie cursi
con todos los mecanismos ridiculos estallando en
cadena, una o dos o tres cosas para
que se me engañe
que suceda así de simple y de anormal
que suceda cada unos tres o cuatro años
que alguien me engañe
que me diga que esto no es todo lo que hay
alguien con quien reirme solo una noche
del resto de todos los otros imbéciles
que se pelean en la calle
por un polvo o una fisura
algo que encaje en todo lo hueco que
ha dejado la marejada de mala suerte
y entonces yo seré ese viejo payaso
que te hizo mostrarme el amarillo de tus dientes
y que me deje poner la mano en tu cintura
para sacarte la cera de las orejas
con la lengua y una
relucieinte y genial mentira piadosa.

lunes, 28 de diciembre de 2015

PERRO VIEJO

No hay un destino
no hay un horizonte

La vida de algunos es solo la impasible cosecutividad

de pasos irreflexivos

No hay destino

no hay sosiego total

No hay un mañana

el sol se levanta porque es el sol
y no le importan los hombrecillos

No hay fronteras ni existe

la posibilidad de la disolución de los barrotes sobre todo

Mi rostro es mi rostro y tu cara se da vuelta

hacia su yermo de elección

Los perros patean las calles deseando tener taladros en los hocicos

piensan
esto es dificil, pero no se hacer otra cosa

Yo soy como un perro viejo tratando de entrar en un lago

se me va la vida en ello

No hay cosas hermosas, solo otros seres, bípedos

y poderosos que me señalan y me llaman para decirme cosas
me tocan, me toquetean me ponen bozales y huesos de cuero
me dan golosinas o me patean en los huevos cuando algo no sale bien

No hay futuro, no hay presunción de la muerte

o mas bien de el dolor posible en la proximidad de la muerte

Uno camina las calles con las manos en los bolsillos

y el culo entre las piernas esperando el nuevo palo
el nuevo desastre atómico que apague todas las luces
otra vez

Y no pasa nada

y uno quisiera tener toda la fé de todos los dioses y
cubrirse la cara para que no nos vean toser y rascarnos
y no pasa nada

Y es esa muerte sobre la muerte antes que la muerte

y mi rostro es de vejaciones y pudor
delante y detrás un espejo multiplicando la verguenza
y no pasa nada
aún.

ESCRIBIR BIEN O MAL NO IMPORTA

Me estaba rascando las pulgas y me acordé
de preguntarme de nuevo, eso de que qué poemas son
los mejores
si los primeros o
los ultimos

Gracias que escribo uno
ahora que estoy
medio vivo y medio muerto
aquí y allá
caido al lado de la cama agarrado
a la manta para ver si
hay una guerra nuclear sobre la cama

No, no hay

Creo que los mejores eran cuando
uno no los escribía
(uno halló esa cosa de anotarlo todo
con gran dramatismo y se vuelve un vicio)

Cuando yo era pendejo me quedaba mirando a las
hormigas morderle los huesos a una naranja
podrida, el sol caía fuerte, a mi me mentian por amor

Cuando me hice grande cerré puertas y
ventanas
desconecté el telefono
bajé las persianas, me puse anteojos oscuros
dejé entrar mujeres que no debian entrar
fumé cigarrillos de más y bebí para olvidar
tomé para anestesiar la proximidad de la muerte de los mios.

No lo logré, pero sigo tomando. Solo.

Estoy enterado que la cagué mal,
pero sigo escribiendo
No se si bien o mal, pero viste vos
lo que decia Sarmiento de hacer las cosas bien o mal
pero hacerlas de todas maneras
el tipo se cargó a todos los indios del territorio argentino
y sobre las tumbas de los tehuelches y los onas
pusieron un shopping masivo donde compré esta Bic negra
para decirte que te quiero
que te quiero,
conchuda,
creeme.

domingo, 27 de diciembre de 2015

El camión de las sandías

Es peor que un poema triste de Bukowski, peor que las calles sonrientes de Dostoievski en Noches Blancas: el camion de las sandias de verano, con su megafono nazi, prometiendo jugosos e hinchados frutos calientes, la culminación de la quema de la ternura: si pongo un solo bocado de esa carne roja en mi boca, sabré que no tengo derecho de ello, porque estoy solo y sin ninguna razón para comprar o vender o bajar sonriendo hacia el camión. Solo.

viernes, 25 de diciembre de 2015

HAPPY CHRISTMAS, MOTHERFUCKER


Hoy me senté
en el borde de piedra del lago
es Navidad
gente acompañada tomando sol
el sol los mira
yo miro sus libros sus bronceados
los patos jovenes del lago con su
plumón impecable
no hay un alma para mi

Una mujer lee un libro sentada
muslos morenos y gruesos
quisiera que me hable que me toque
que me pegue

miro hacia adelante hacia el agua
con mi alma en mis manos, en llamas
no se acerca no me habla no me mata

Veo venir un cachorro
con la lengua afuera
negro y brillante y sonriente
se pone al lado mio
(el dueño le ha dejado
la correa larga)
estiro la mano y lo abrazo
SUAVE CACHORRÓN!
- escupo yo
y el perrito me lame la cara
y se va

Es el primer ser viviente en 
esta navidad
que me ha besado sin
haberme querido matar en estas ultimas
24 horas.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Jonh Varley, Blue Champagne, indispensable, gran libro de cuentos SCI-FI. Recomendadisimo...


LA DAGA, LA DAGA, LA DAGA TRES VECES

Caminando en la noche de Costanera Sur,
doy vuelta el rostro a la arboleda salvaje de
la Reserva; me vió joven y sonriente de dientes
el cielo se pone violeta y mi corazón negro

Estamos a mano.

Pienso en la daga
en que eramos seis
despues cuatro
despues tres
después dos por
un buen tiempo
y ahora
soy solo uno.

Duermo en mi cama ancha como un crucero demente
y salvajismos pueblan mi cabeza con pesados relinchos:
debería salir de esta de alguna manera.

Esta noche he visto cuarenta parejas rubias
frotarse contra los arboles ancianos y retorcidos de la pérgola
mientras el viento no los hendía
ni la tormenta los atemorizaba
vi una gorda jadear contra un pene sin verguenza
y otra, atlética como un guepardo, negra como un Corvette Stingray
estirada cuan larga era sobre el tope del espejo de agua
respirando, sola, descuidada, sin preocupaciones, fría

Con mi piés, esta noche, canté una canción extraña y enfurruñada
sobre las baldosas infinitas de todo el largo de la Costanera
llégué al horario del ocaso, y eso no parece
preocuparle a cualquiera      y volví cuando el sol murió
los coches, coléricos y peligrosos mancillandolo todo
con esa fria energía que propele a las excusas de la carne

Pienso en la daga, pienso en cuerpos y curvas, pienso en muerte
pienso en la vida que amo con cada hueso hirviente que me habita
pienso en la vida en los arboles y en las hojas verdes que se excitan
perturbadas por la proximidad infantil de un cielo que no acoge a nadie

Pienso en la vida como en un circulo cerrado para todos
que debe ser caminado por algunos, trotado por otros
y en el entretiempo acariciar a los animales, no desgastar los colores elegidos
planchar ropa comprar muebles penar por la falta de dinero
enamorarse separarse            humillarnos en el nombre de un sentimiento
prender la radio y escuchar las noticias que hablan de la misma vida
y entender    a veces resignadamente     que todas las señales en la ruta
nos han dejado muy lejos de cualquier lugar que hayamos pensado como una casa.

Pappo - Telonero de BB King - Gran Rex 1998

viernes, 11 de diciembre de 2015

Hoy es esta noche.


Esta noche necesitaria un abrazo de mi papá. Fuerte. Querria que me cuente sus historias y yo contarle de las mias. Algo para soliviantar esto que tengo en el pecho y en los ojos. Un hueco que tengo aquí. Poder dormir sin miedo, tener una meta o un proposito cuando es de dia. Es re loco, se vienen las vacaciones y me doy cuenta que para mi todos los dias que permanezco sin un propósito son como dias laborales agobiantes que me vuelven de un color muy gris y muy oscuro, análogo a un hombre hecho de ceniza de cigarrillo, y lo soy.

Es proporcional: cuanto mas me duele y necesito, menos hombros para llorar me quedan. Sueño con ir lejos, con mar y con montañas, el anhelo es tan grande que me rompe el pecho y me sienta en esta silla.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Rudy le acabó adentro - Poema - Fernando Bocadillos -





Cisne maravilloso en la huida hacia Santa Fé
le contaba el malandra de que se habia movido a una nena de doce años
allá por 1989
tirado en la via de la maravillosa pobreza humeda de el Palermo desapareciente
ese Palermo de mis ultimos dias ahi
en mi adolescencia
y ahi estabamos
en la estacion Tres de Febrero
acuclillados
en las escaleras abandonadas
él rumiaba la idea de un porro
con su cara de Bruce Lee granujiento y malformado
pensando en la pobre chica
riendose con sus dientes picados de caries
los frontales
los del alma
"le acabé adentro" me decia él
riéndose
mientras yo dejaba la vista pasear hacia los altos del hipódromo
de la calle Libertador
probablemente donde la pre-adolescente pasearia su pancita
le acabé adentro, me decia el
Rudy
y despues me pidio prestada mi guitarra electrica Kuc
y se la llevó a Santa Fé
y no la vi nunca mas
a la viola
el Fede la vió,
yo no,
y entonces Rudy se compró una moto
y un auto le pasó por encima
y se le salió el corazón para afuera
y se lo volvieron a meter para adentro
con parte de la camisa
y con los dientes
y
por lo que me dijo el Casta
entonces
solo
entonces,
él
cambió.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Niños de Satanás (Poema) - Fernando Bocadillos



NIÑOS DE SATANÁS

La pared estaba demolida
y de la pared se escapaba la tierra
de la demolicion  a la vereda
como un animal de desventrado
tirabamos piedras a un viejo televisor Zenith
despacito, teniamos miedo de que
reventara el tubo y nos lastimara
sabiamos que venian a buscarnos, se iban a llevar
a nyestros padres que sufrian porque no les importàbamos
y venia la merca y el crimen
sabiamos de viejas leyendas de compadritos y gitanos
sabiamos que no nos importaba mucho la escuela
a veces saliamos a robar relojes a los pendejos
que salian de la escuela y andabamos en autos robados
transàbamos con los bagayos del barrio
nos robabamos entre nosotros guitarras y revistas porno
nos gustaba ver mucha television
jugabamos a la guerra y nos dabamos palazos
nos tirabamos piedrazos y nos cagabamos
a trompadas rompiendonos la ropa y la jeta
y en los baldìos creciamos entre la basuira y las ratas
encontràbamos tesoros en la miseria obnubilando la nocion del tiempo
y cuando caìa el sol aun teniamos un tipo de fé retorcida
por la angustia y un tipo especial de atracciòn compulsiva
hacia el lado exactamente contrario de todas las voces que
nos prevenian del diablo
no funcionaba la catequèsis
no funcionaba la escuela
no funcionaba nada
excepto la velocidad de la perdiciòn
y lo dirè de vuelta
la velocidad de la perdiciòn
era lo unico que nos llevaba con adrenalina hacia
adelante en un cuelgue melancòlico o en una risotada cìnica
y tengo evidencias de que sigue siendo igual
ahora mismo
tengo cuarenta años
ya me han puesto una pistola en
la cabeza dos veces
y una de esas veces
el que me apuntaba
yo pensaba
que era
mi amigo
y se
reìa.

                                         Fernando Bocadillos
                                                 

La muerte del conejo de pascuas - Fernando Bocadillos - Poesia



Hey, Easter Bunny
te fuiste sin avisar

Un dia me dieron un huevo de pascuas mas
pequeño que el del
año pasado

Apostaba mis entrañas en que
sería el favorito
pero te fuiste con lso demás
de la misma manera que un caballo de carreras
se parte las patas en medio de la pista
bajo las luces estridentes de todos los sueños y
los bolsillos rotos de los burreros

Se acercó un hombre rico y acicalado con un
fierro en la mano

Dijo: «Pobre niño rubión y tan blanco con su
pequeño huevo de pascuas, y que grande error
y que tragedia la que está por venir»
Y cerraron mis ojos con un disparo brutal
y se revelaron ante mis ojos inocentes los arboles
anticipados del otoño
sonaron sus hojas murmurantes
en la antesala del asesinato
viejos Gordinis del color de las morcillas
se tiraron un pedo en la silenciosa tarde de
Palermo
y se fueron...

Todos perderian la trifecta ese dia
por lo menos por un rato...
enmudecidos en su demente y senil alegría idiota
y este imbecil que aquí desangra,
Ay!, pobre pibe!
se tendria que dedicar obcecadamente
a la poesía.

El mejor y el mas amable de todos los tontos que ella conoce (Poema)



El mejor y el mas amable de todos los tontos que ella conoce

Estas enamorado de un tonto,
le digo a la Laura

Laura se pega un ducha caliente para matar el catarro
con su cuerpo erotico de Lolita
sale de el agua caliente y así humeda como está
se pone un vestido casual, se acuesta boca abajo
blanca como una luna caliente caliente
me acerco, paso mi mano por debajo de el vestido
por la espalda, por la espina, por su alma
y pienso:
«Cuando te dije que estabas enamorada 
de un tonto, lo dije en serio,
y no me creíste»
Ella calla, respira hondo, le pongo un aceite para bebés
le meto un dedo aqui y allá, apago la luz, me desnudo
solo iluminados por la antorcha ancestral del televisor
y no digo nada, estoy erecto, no decaigo, hago pausas:
Soy el mejor y el mas amable de todos los tontos 
que ella conoce, y ella es la mejor que conozco
por su cuerpo, por su alma rota, por los juramentos silenciosos
de fidelidad
que yacen tácitos en su lengua y en sus ojos 
mientras me la come.

Blackaman desciende a los infiernos





BLACKAMAN DESCIENDE A LOS INFIERNOS


En el cuarto del vapor
todos sienten temor

...pasame la savia vegetal!

Me la friegan por la cabeza
la savia verde oliendo a verde
sobre mi cuero cabelludo
que es tambien verde
que tambien esta hecho de sangre
y sangre es peligro
sangre es fecha de vencimiento
por la ventana podemos ver
la rueda de la fortuna
està quieta
està llena
y todos estan gritando
hay nenes aterrados:
otra vez les cortaron la luz a los del
parque de diversiones de la esquina
y otra vez van a tener que bajarlos con los bomberos

o tal vez alguno se tire, alguna vez
es el principio de los ochentas
Blackaman està enterrado en la arena
y me cobraron cinco pesos por verlo por el periscopio
pero lo mejor era cuando se apagaba los cigarrillos en la lengua
o cuando tomaba esas agujas de tejer
y se las pasaba por el pellejo del brazo de lado a lado
mi viejo me tomaba del brazo para que nos
fueramos a la mierda de ahi
mientras Blackaman se frotaba los brazos con alcohol
mientras Blackaman descendia a su ataùd
en las entrañas de los substratos de
Mar de Ajò

Mi viejo tenia asco y miedo
yo ya estaba escribiendo a mi padre.

domingo, 29 de noviembre de 2015

LOS GUANTES QUE RIEN



La gente desposeída de rango se limita a ver la luz atragantarlo todo. Donde está esa obscuridad amiga? Alguien que apague las luces, que reconforte! A donde se han ido todos? La buhardilla húmeda y los dedos agarrotados por el frio y la pobre costurera loca en su cuarto de tejemanejes. El ingenio de la maquina reposando como un noble e imponente mecanismo de los corderos. Todo sea por el mendrugo. No subestimes a ese mendrugo. Solo te mantiene loca, pero te mantiene, amada mia amiga mia.
Puedes escucharlos? Los guantes magicos, la parka benevolente en los huesos de las damas ricas. Puedes escuchar sus dedos? Hablan de café caliente, de copetines exquisitos, de hermoso licor de menta, el aniseto, de el lustre máximo, del tónico reconstituyente. No tenemos una era fija en que resolvernos como simples seres humanos. Y ellas. Y ellos. Y ellas. Y ellos. Deviene esa cosa sobre ellas, como una marejada purulenta que nutriera la poca valia. Ellas y ellos. No los odias, no los repudias, no los amas, no los quieres, alimentas la pila de Volta del mundo con cada musculo de tu cuerpo reblandecido y añejado por la extrema angustia. Tienes el estomago chato y la mente al rojo vivo. Acaso la vida es recrudecer lo que ha sido creado en la oscuridad de la noche, en el pudor del silencio, en el recato de todas las Eras. 
El techo del cuarto es blanco, hay una ausencia de tabaco, tambien de multitudes. Afuera, las cartas escritas prolijamente con sus postales laceran los buzones del mundo. Y a tí, y la pausa solemne. Nadie te manda a llamar. Los porteros te saludan tenuemente y tu cabeza ha perdido el pelo de tantas noches sin la estricnina que apagaría al diablo que te come por dentro. La manta fina. Los hijos hambrientos. Licor de menta, cabezas de pescado. Los ojos de los peces, muertos, tiesos, en tu boca cariada, pocos dientes afilados al cincel, desdentada lastimando la carne de la testuz de los pobres animales marinos, te comes los ojos, se comen tus ojos, es un feedback mustio, frio, petrificante. En tu lengua, los peces y sus cabezas saben a corazones, a corazones emplazados en una ambigua zona en el ombligo, un ombligo que crece y se ensancha haciendo del mundo entero tu vientre desgastado por el inefable mendrugo cárnico, que sabe a calcetines, a piorrea, a muerte en vida. La unica vida que puedes permitirte. 
Y sobre la cama, hecha, prolijamente, el lujo de los descastados, una cama, una pobre cama de metal, la vida. La vida. La vida. Alguien ve acaso tu vida como yo la veo y la comparto al lado tuyo con mi pequeña manita de niño?. Te revuelves el pelo fosco, mujer, como si te fuera la vida en ello y todo el fuego de la historia en ello. Convolucionas, decaigo, me levanto, quisiera pegarles, pero yo no sé como eso se siente. 
Naides te llama. Tienes un cuerpo y se consume en el silencio de tu cabeza desierta y llagada. Si pudiera alcanzar esos gusanos blancos, los robaría y te los daría de comer. Sobre la cama está tu cabeza. A tu lado, diez pares de guantes de carpincho. Penosamente enebrados a mano con la paciencia y exactitud de un relojero maestro. Enebradora del ttiempo, mujer, con tu sexo partido por la ausencia de todo. No has llegado al desamor, tu querencia te lo impide como tu confusión te conmina al clamor de cada paciencia. Eso: ten paciencia. Han de ser escuchados. Cada par tiene diez dedos y de cada dedo sale un clamor que debe ser tenido en cuenta. El amor es el amor, no le demos la espalda al amor. Solo somos dos, pequeños, estamos flacos. Qué? Que dices, madre del universo? Acaso te han contado otra vez que del otro lado de la ciudad los marineros traen pescados gordos con savias  que engordan a los hijos del mundo? Como lo sabes? Quien te previene de lo que me cuentas? Deberia saberlo yo? Si, los niños deben sentirlo todo, aunque se mueran un poco demasiado pronto, mucho, tan temprano, todo el tiempo. No acabes, madre, No acabes, hija mia, no acabes Sister de las Mercys de la Suburbia. El puerto de Buenos Aires tiene una apuesta sobre tu cuerpo y reclama mas del doble que tu pobre y enclenque cuerpo bituminoso de matroska caida en desgracia. Yo te quiero. Fuiste parida por los hijos de la guerra en una America extraña y violenta. Yo soy tu testigo, demando compasión para mi hermana. Alguien que nos guíe fuiera de este tunel! De cada guante sale un recital decimado por las notas cascadas de la vida. Este y aquel, ella y el, suprimidos por el frio. Ahuecados por la hiel, por la tiranía del frio, por el régimen de los rectos límpidos. Y eso. El cuero del craneo, insoportable, se tensa sin parangón; los ojos en sus cuencas hierven, la miel es un recuerdo en la lengua de una maldita. Los pechos se caen: el hambre te ha dado años, mujer, que no deberias tener. El plexo caido como una mala edificación, torcido, chupado hacia adentro. Tus manos que alcanzan el cuero y el terciopelo hacia cada bordona, hacia cada despunte, hacia cada puntada y remate delicado de el grueso hilo de algodón y allí, de donde viene cada discurso mental de cada punto hay un punto del zurcido donde la ingnición de un Fuego Divino reparte huevos duros en canastas que se posan en tu cabeza, gris, como un reluciente ratón. Ah! Esta se ha ido de viaje a París. Espera un hijo, y los martes descansa en el rellano del jardin trasero, con su estomago hinchado, plácida y rellena, escuchando a los zorzales y a sus polluellos. Y esta otra, con su sirviente que en la gran, blanca cocina, con el equipo de chéfs y chambelanes prepara un agresivo pan caliente con chicharrón, y los mates de plata pasan en mano, hirvientes y levemente enojados, las tazas de té, los dulces y lo panecillos y las «pastries» de temporada, tan en boga en las estancias de una nueva Sudamérica. Estiran los dedos en sus guantes. Esas manos respiran y mandan mensajes a los guantes que usan que tu has hecho y esos guantes vivos mandan mensajes a los guantes muertos, a los guantes que no han sido insuflados por la completud de la costurera. Podrías estar errada y pensar que aquellos dedos de piel tan concienzudamente cosidos a el talle perfecto de la palma no dicen nada, y estan ahi, laxos e impertinentemente silenciosos, mentira! Todo es un plan diabólico para que el mundo bueno cierre la boca. Dios sabe que tienes la boca abierta y seca, madre del mundo, y que de la garganta reseca brotan sonidos que harían palidecer a un enterrador. Desde debajo de las mantas rota, desde el colchón hundido, desde la tierra que te sorbe flaca, hay un gorgoteo que induce a hacerme creer que aún estas viva aunque yo quisiera que no lo estuvieras. Pan caliente, grumos de leche caliente, una pava con una tisana, el pan incomible de tan caliente, rezumando el semen suntuoso de la vida, y la ausencia de todo estos los bastardos mirándome raro cuando caminamos pro la calle, y quisera no llorar o llorar o no saber lo que es llorar y no puedo, rodeados de plantas doradas con un nombre científico que escapa a mi osadía y parecen trigo, parecen de oro. Deben ser oro. Quiero que sean molidos y de ahi hacer monedas de oro en polvo, madre. Soy pequeño y tu eres grande. Podriamos comer pasto, pero la maquina de coser no hace crecer el pasto, la maquina se posa en el segundo piso de una casa de pensión, delgada como la cartulina que usan los escolares que van a la escuela, y la pensión se posa en un suelo, y ese suelo es de un lodo ténue y congelado que el otoño ha hecho puré podrido y sobre esa base, sin metafísica presente, solo tierra Sudamericana, estamos en este lodazal de tierra asquerosa y gélida que nos pare dia a dia como Dios se lleva a los insanos. Gota a gota. Grito a grito. Silencio sobre la tapa del ataud de un segundo silencio: no digas nada, costurera, sobre tu plato de lata. No digas nada. Aferro tu mano, tu aferras la mia, te siento, te sé mia, quisiera tener una mano mas grande, quisiera no verte llorar, quisiera que cada palabra de tu boca se dirigiera hacia mi cabeza, hacia mis ojos y mi pelo y adentro hacia mi pensamiento, hacia mi lengua, quisiera que me comas el corazón. Pero mi corazón está en tu cabeza, y no me deja salir! Por la mañana, siento una risa sorda cuando te despiertas, como quien cierra muchas veces una claqueta cinematografica: el sonido de los pulmones de una mujer atosigada por la helada de la mañana y por los aullidos de los estibadores violadores, brutales y enfermos, arrastrado sacas de engorde que nunca voltean la puerta. Átennos, maltratennos. Hágannos rehenes, gansos alimentados a fuerza de puño, perros de el siguiente siglo, hijos de puta! No, no hay. No hay hombre alguno. No hay padre, no hay hombre, no hay pan, no hay nada, hasta el fuego del hogar se ha consumido a una pobre ceniza insignificantemente fria. No puedo defender a nadie, menos a ella, que, hueca, se planta de rodillas al borde de la cama, dándose la cabeza en la letanía del rezo contra el espaldar del lecho, rezando en una lengua ajena que no conozco, pero que intuyo porque me han dicho que debo ser bueno. Mis pies estan enfundados en zapatos que bostezan aire constantemente. Tu lo sabes. Yo lo sé. Te amo. Te dije que te amo? Si fuera grande grande te placaría al suelo y te cubriría con mi cuerpo y te protegería con mi cuerpo montañoso y bestial y musculoso, pero solo soy un pequeño. Soy niño. No me digas que debo de dejar de ser niño. No sabría como. Tengo frío. Y los guantes te sonrien. Les hablas. Debes estar en paces con la  señora Hawthorne de Conesa, debes estar en congraciamientos con las gordas mujeres de la sociedad, sus manos prestas, sus dientes sucios. Sus sonrisas autocomplacientes y cómodas, como si fueras, parada delante de ellas, solo un chiste sucio. Con la Mary. La Mary quiere un par de guantes todos los meses, bien cosidos, bien atemperados, suaves, duraderos, maravillosos hermosos todos, todo lo bien que se pueda lograr a través de la labor de «esa otra clase de gente». Un par de monedas en tu palma flaca y blanca y ya ha arreglado ella su cielo. El otro dia vi a un mendigo. Tenia la cara en el barro y se lamentaba en un latín rudimentario, pensé en hablarle, yo pasé de largo entre lo ralo de los yuyos al lado de la calle sin respirar, para que no me tocara, y cuando vi al mendigo empecé a toser... seguro esa tos me la contagió ese hombre, o lo que quede de ese hombre. Es tiempo, es tiempo de sentir que hay que tener sentido común. Puedo verlo en tus homóplatos, hermana de la caridad,  cuando te quitas la blusa blanca y la dejas colando del borde de la cama: me dan ganas de llorar pero lo olvido porque tengo miedo. El terror se lleva el agua de los ojos, y el agua que falta en los ojos se convierte en la espera de la lluvia. Me has dicho que el hombre nace con una marca en la frente que solo Dios puede ver,  en donde está escrito el destino de su alma. No me gusta este Dios. Se trae muchos secretos. Alguna vez en la iglesia he escuchado un sermón de compasión, y salimos los dos con hambre, con frio, con vacío en el estomago, con desesperanza y ese dia el único que tomó vino y sangre y comió el cuerpo de Cristo fue el sacerdote, y el unico que tuvo una mujer con carne en el cuerpo fue el sacerdote, y volvimos a nuestra cama, mujer y niño y cuando las luces de las velas se apagaron en la mitad de la noche y en este siglo, te escuché reir, amigo guante, oh sí ahora amigo tan amigo mio, con tu boca negra de cuero, diez de ustedes, al mismo tiempo, en una fila de coro recta y longilinea hasta el infinito, alineados en fila recta, el tercer cuerpo, el padre y el hermano que nunca nació, ahi al costado, riendo con una carcajada congelada y demente, sobre el cuerpo masivo y vital de la noche cayendo sobre sus criaturas, y lo que me dijeron, solo tu lo sabes madre mia, solo tu puedes explicarlo con la potencia de la vida y de la muerte. Y mientas piensas en tu electricidad humana como contármelo, yo puedo suponerlo, con mi pequeña cabeza, y sentir la otras cabezas, las bocas y las cabeza de los guantes, reir y reir, porque sonrien por mi, pero te llevan a ti en la fiesta de la Gran Bocanada, en la presencia viva de la locura y de los dedos precisos y presentes pero innombrables que vienen a tajearte los pechos y la cara para desnudarte de toda carne y dejar los huesos pelados para la ratas, a sorberte el seso y hacerte de ti un recuerdo admirable, mientras cada guante y sus temblorosos dedos se acercan a nosotros con su cobertura bituminosa y húmeda, a nosotros, los corderos de Dios, para ungirnos y lamernos, en el extasis de la desarmonía. 




sábado, 28 de noviembre de 2015

PARA MARILYN MONROE


Estaba pensando en vos
Marilyn Monroe
en tu bata de seda de entrecasa
semicomatosa con tus pastillas de colores
el decano mas amargo de todos los colores del olvido

Pensaba en tu telefono en la mano y en los moretones oscuros
que encontría en tu cuerpo deseado por millones:
mancillada como una maciza rés sin tiempo ni lugar
al pensamiento y al sentimiento

Y pensaba en que estabas demasiado sola
y pensaba en tu soledad y en mi soledad
y no me pidas, cariño, que no sea egoísta
todos los poetas encontramos en el espejo
una flor maravillosa y extraña
el pupo bello y la canica del vigente

Te dijeron que eras bonita
te arreglaron los dientes con pastina
la cabeza y el cabello con peróxido de amonio
las caderas y los michelines con dietas famélicas
 te arrojaron al mundo de las candilejas como quien
tira carne podrida a un container de hediondo olvido
y tus ojos oscuros como los de una rata entrecerrados
en la seda y el fino algodon de tus mantas solitarias
 empuñando con labios lívidos el musitar de un auxilio

Por que la gente sola se va sola?
Acaso el nacimiento desde la tripa significa ser aventado
hacia las fauces de una peregrinación desgraciada donde nadie
te ama como un Cristo verdadero?

Eras diosa, amante, confidente, puta en la cama
capullo de mariposa en las noches de los líderes del homicidio
y enfundada en diamantes sobre tus pezones rosados
valiendo dos centavos y apestando a abandono
te trajeron a mi lado esta noche
novia oscura
para que te cases conmigo
cincuenta años después
en mi mortaja de ceniza de cigarrillo

Por que? No lo sé. Yo tambien dejo mensajes telefonicos
mando e-mails, me concentro en la tragedia del hombre desconectado
y en la noche de pavura, desnudo mi plexo esperando un beso que nunca llega
con mi alma en mis manos pendiendoo ante la creación
y el mundo ciego abre su boca dentada
para desgarrar mi esqueleto cansado, y pido perdón
y no hice nada
y pido perdón y yo no fuí!
mientras la noche baila
 y los felices procrean
seguro de que no les ha tocado a ellos, companía mediante,
el lóbulo prefrontal chato de la discordancia
y me caigo y me levanto
y me patean y me levanto
 y me muero y me levanto
solo
sola
amorfo
 y sin amor
 y te amo
te amo tanto.

viernes, 27 de noviembre de 2015

AMOR ETERNO

La ternura debe ser.
La ternura debe ser.
La ternura deber ser
digo
tres veces psicótico.
Hay algun alma buena aqui en esta ciudad esta noche?
Llueve, y pienso: debo ser el juguete de alguien
 tengo que marcarle la hora a algun desgraciado/a
a alguien le apisono la tierra para que
se pare sobre el llano perfecto de mi muerte

Y aun asi persisto
sin prole
apartado y demente
(lo sé, lo se y lloro mucho...)
entre ayes online y la parka que me muerde los talones
 acuciado
enfermo y desesperado entre una copa
y un entusiasmo

Te das cuenta de la efigie que represento?
Aqui tecleando
tan solo
con este corte de cabello
que no me compraria medio paquete
de polenta?

Ten aquí.
Me planto ante la muerte.
Soy con el corazón en la mano
y el mundo me despide
escupiéndome...

Ignoro la cuantiosidad del excremento sobre mí.
No yazgo.
Solo suspiro: amor eterno.

Me habian dicho..., creí eso, juré por siempre todo...
todo para vos!
Mis venas mi verga mi todo mi riñon mi horca!
Me persigno en cada gota 
de esta noche 
como un Cristo que ha
vuelto a rolar los dados de los infames
y aún estoy solo...
y daría y daré
te lo juro con la presencia de la muerte
y con la presencia de mi vida aplastada
entre pedidos de socorro
entre auxilios de los ángeles que suenan enrojecidos
las trompetas del alba!

martes, 24 de noviembre de 2015

LA NOVIA


No te perdí, no te encontré. Vivo en una cápsula pequeña, hecha de paredes mojadas, de caños perforados por el odio y el enojo, paredes que se resienten y que se curvan bajo el peso del mundo que odia y odia. Eras pequeñita, un tanto gorda, un tanto lenta, un tanto loca. Como yo. Sonreías y no tenias ningun diente de oro, solo la mancha de la nicotina y el esfuerzo diario de saber que tu personaje le dolía a tus padres cómodos y gordos y alcohólicos, que se doraban al sol ahí en la misiadura de barrotes de oro de San Isidro. A quien le importa si yo iba y te fregaba el bronceador tratando de violarte con mis manos, haciendote mia de la forma famélica que mis manos horadaban en tu vientre y en tus muslos regordetes. No sentían ni asco ni repulsión ni aversión ni alegria ni deleite ni amor de que la hija estuviera emparejada. Sonreian con sonrisas que harían a un poeta mierda y cínico sonreir. Sonreian con valores asquerosos, lo podía sentir en mi plexo, asqueandome con su sequedad impersonal tan patentemente, estaban mareados de dinero y esa inclinación a la sorna repugnante a dejar que la hija fuera tomada, fuera abducida como materia de desecho por algun idiota y los alejara de ellos. Ese idiota era yo, y yo te amaba. Te amaba porque eras la primera, y te amaba con ese fuego sagrado de que esta última era la que uno amaba hasta siempre jamás. Amaba tus modales torpes y cretinos, tu mentira entera, tu esqueleto diletante, tu sonrisa de retrasada mental. Y lo eras. No me importaba. Te amaba en todos tus menos y si había alguna suma, yo la tapaba con el calafateado de mi abrazo y te besaba, prendido fuego, preñado de consistencia en la dulzura. No teniamos nada mas. No teniamos nada mas, carajo. Eramos dos ceros a la izquierda, medicados, casi peligrosos, maravillosos, maravillados errados, imperfectos y estupidamente felices.
Si. Al lado de la piscina todo parece ser maravilloso, no me doy cuenta de la instancia en que nos provoca tocarnos. Vivo encendido. El Hawaian Tropic está en mi mano como una montañita de miel y se desliza por tu muslo blanco y firme y grueso, te violaría si fuera necesario, pero me dejarías hacerlo, por ende, es cariño, es amor, es intenso, es vida. Tu padre lo sabe, y me odia porque no puede ser el al que le den ganas de perforarte. Ah, tu padre. Vende turbinas hidraulicas, me dijiste. Ni vos sabías que hacia tu viejo, pero la plata estaba, te daba un dólaren la mano como quien recibe la bendición del Papa, para que compraras un dulce mientras almorzabas los arboles del parque que nunca te daría a luz, por maldita. Tu padre, en esa piscina, muerto en vida, odiándote, sonrie como si yo fuera un tonto que le han dado cobre por oro, yo me doy cuenta que diez años despues estaría en una tiesa posición horizontal, dependiendo de los buenos o malos vientos. Vos estas pensado confusamente en rayos y en nicotina de vez en cuando, mentolados, los «cigarrillos chiche”, yo estoy pensando en que tengo una mujer y que Dios me ha dado la oportunidad, por primera vez en treinta años, en tener una novia, una mujer, hermosa, sexual, sexy, vivaz, no muy rápida en decisiones, no muy brillante, pero bueno, entre los descastados de Dios nos entendemos, amor mio, mi dulce, mi coneja, mi todo aqui en la tierra donde todos han muerto, pero si, hay demasiado en tu mellada hermosura. Te amo. Fuiste hermosa alguna vez. Yo fui hermoso alguna vez. Llegamos tarde a la vida, nos damos una honesta mentira, hacemos trueque de campeones, pateamos la calle con los bolsillos vacios en zapatillas destrozadas y con las cabezas rotas. Ahora somos como barcos encallados en la ribera de un riacho obsceno y pestilente. Nadie nos quiere, todos nos medican. Nos dan palmadas sobradoras. Nos llevan en auto a lugares a donde ellos, tus padres y los míos, ni soñarian en recorrer a pie. Subimos una montaña alta y desierta. Pacer entre caídos es nuestro metiér. Y ellos. Ellos, ellos, ellos… Nos odian porque no fuimos lo que ellos esperaban. El fracaso de los hijos es el fracaso mortal de los padres y ellos lo saben y su amor se ha vuelto extraño, una silla de una sola pata, solo les queda beber whisky, gastar dolares o multiplicarlos a conciencia, y regañar a los idiotas que salieron de su semen y de sus óvulos y continuar pagando las obras sociales que nos mantendran aplacados con pastillas y tiempo libre a ser usado en charlas psicológicas y dimes y diretes y panegíricos freudianos que no llevan a ningun lado. Nos aplacan porque su conciencia infinita les va en ello. Y nosotros, nosotros los amamos. Tierra natal que con lluvia osol se cionvierte en un paraíso en la tierra. Yo amaba el cabello de mi padre y sus manos sarmentosas en las noches en que repetia la palabra: «Dormir». No lo lograba, yo. Él sí. Y tu, tu que sabias de nada, mi querida fantasma de oro y de miel y la boca honda que te besaba como si fuera el ultimo segundo en la vida del mundo. Por Dios, los dos sabemos que somos perdedores hermosos. Nos gusta la Coca Cola y la musica, las guitarras y el mate, el sol en nuestro rostro, la libertad de las barras de vez en cuando, el rock and roll, una radio con pilas, unas mantas en la noche que se estrujan prendidas fuego mientras gritan enloquecidos los grillos inmersos en una electricidad de frotación demente y seminal. Somos gente. Somos gente! Nadie o casi nadie nos ampara. Nuestros amigos son locos y desaparecen y reposan, nuestro Dios es la electricidad, nuestra complicidad es el huevo que dará las flores teguminosas al mundo que ignora que estamos vivos. Te quise por eso, te quise por eso!, por crucificada que estabas, por maldita que estabas, por confundida que estabas, por las canciones miles que te hice mientras reventaba de fiebre y porque en la vereda soleada de esa institución psiquiátrica yo estallé en la flor inflamada que soy ahora, emocional y vivo y lleno de liendres de donde nacerán las plagas maravillosas del mundo. No se donde estás ahora. Pasaron años. Algunos. Ni muchos ni pocos. Aún te amo. Pienso en tus nalgas, en los vellos de seda de tu púbis, en tu cabellera entrecana que cubrías con una tintura negra que te quedaba muy falsa pero que te hacia accesible, cordial, perdida, ultimamente maravillosa, y por eso quería casarme con vos: por la cara de asco que ponía tu hermano cada vez que me decía, en la mugre de su Renault 12 cochambroso, que yo debía merecerte para llevarte a un altar que lo llevaría a el, enfermo de mierda, a la muerte.

sábado, 21 de noviembre de 2015

LO QUE ES LA ALEGRIA


Lo que es la alegria para algunos
es la nada misma para otros
Lo que es la alegria para muchos
no es la alegría para nadie
Lo que es la alegría para uno
es solo la alegría para mí
Lo que alegra a los demás
me deja sin paz a mí
Lo que es la alegría para unos pocos
es imitado por muchos que antes eran otros pocos.
Poco y nada habrá paz
poco y nada desaparecerán alegrias aquí
y allá
Es el diámetro y la gordura de la parcela
es el calibre de los cañones con que protegemos
toda la paz que pueda caber en el mundo
Aquellos que créen, aquellos que no creen
aquellos que adoptan una forma u otra
y con ese clamor crean lobos y corderos
No te olvides que los lobos y los corderos fueron creados
por un Dios que desde el vamos se levantó con el pié izquierdo
"porque quiso, ante todo, ser un artista".

EL PLAN B PARA UN MALENTENDIDO COMÚN Y CORRIENTE


Quienes crean que no creo en nada
no entienden que he desaparecido casi todo por sufrir casi todas las alegrias

Se me malentiende si se trata de abrazarme
mi cuerpo 
ya no existe
las luces que denuncian tener en la boca
las he apagado con la momia estúpida que es cualquier talento

Todas las letras en este puño melífluo no
alcanzan para salvar ningun amor
no se vuela
no se explota
 no se corre
 no se escupe ningun rostro
solo se espera, de la misma manera que reposa una piedra
cantando
sin que nadie entienda el idioma de una piedra
y la conciencia 
de la supremacía desmitificadora del tiempo
con su hecatombe de todos los argumentos
es rey
bota
cruz
completa ceguera
completo interés
y completo olvido

se entiende mal a quien ose decir que
en cada solitaria torre humana
yace una teta con la leche 
de la muerte
incluso estas manos mías
arráncolas yo 
con este ladrido sereno y seco
para tragarme las voces que deshabitan
todos los mundos
todas las tierras

LAS BOCAS DEL VACIAMIENTO


Se rasgan las vestiduras al pedo
gritando por la paz arañando por la paz
pegando por la paz
que este ángulo es aquella puerta y
que este verbo aquí es la llave
juntados reunidos dispersados
entretejidos en contacto empujando


jauría contra manada

apenados fuertes leidos
hermosos limpios
con tus plantas y tus zapatos
documentos terreno estilizados
protectores del perro pero recelosos amos
racionamiento equilibrado a la bestia
el conjuro y la tiranía moderada
a por un futuro elegante sin poliestireno
el hombre no es hombre y la mujer no es mujer
todos a un estable 22 grados centígrados 
plácidamente 
castrados

guerreros de la luz que con cada palabra
apagan hasta la obscuridad
y eso si que es un pecado
blasfemando a la furia maldiciendo
y confundiendo y denunciando
y esa denuncia tan delicada es un silencio
que hasta a el tartamudo ennoblece
y los idiotas como yo
tienen una chance

lunes, 16 de noviembre de 2015

CONVERSACION DE CABALLEROS


– Boludo, no puedo parar. Pienso y pienso…
– En que.
– Escribir. Quiero escribir pero escribo siempre lo mismo.
– En el dolor. En la proximidad de la muerte.
– No, en sexo. Es divertido, es fácil, tengo algo de experiencia, todo el mundo se ofende, no lo lee nadie, tengo el blog silencioso como el paredón al fondo de Chacarita. Que mierda, pensé en la tumba mas al fondo de Chacarita, al fondo de todo cerca de la pared y ya me deprimí.
– Hay una solución para eso.

Lo miro a los ojos. Es suave, es tarado, es genial, no tiene miedo a la muerte. Es un monstruo.


– Cual…

– Dejate ser.
– NO ME DES ESA SANATA DE PSICOLOGO FORRO DE MIERDA, SOY UN HOMBRE PENANDO!
– No, sos un hombre que fuma cigarrillos como una chimenea, cuatro paquetes, comés basura, tenes una panza descomunal, se te nota que te duelen las rodillas, la tristeza en los ojos, las arrugas, hundís el culo cuando caminás… y se te está cayendo el pelo! Es evidente que escribis mas del sexo que lo que cojés en realidad.
– Bueno un polvito por mes no es la muerte de nadie.
– Si, la de la concha de tu mujer.
– Y por casa como andamos?

Me deprimo más. Falta musica de Vángelis de fondo, o Zamfir, y ahí me coso la boca de un tiro, sin más. Miro hacia la ventana. Es una linda ventana. La ventana da al interior de una manzana de casas bajas. Lindas casas. Villa del Parque, o Almagro. No estoy seguro. No es mi barrio. En mi ventana hay mugre, y moscas de letrina. No hay mucha luz. Mi ventana da a un departamento en la esquina donde van a comprar paco.

Wilson se aclara la voz. Tiene veintinueve años. Yo cuarenta y uno. Nos conocemos hace diez años. No le gusta la poesia, ni el punk rock, ni las mujeres con las que yo ando o andaba. Si pena por algo, el filtro PSA de la canilla lo atrapa y lo convierte en perfume. “Mucho plomo”, sentencia.
Se aclara la voz, sosteniendo el bandoneón sobre las piernas. Se mueven los dedos de sus manos morenas. Va a hablar.

– Yo tambien tengo unos problemillas…


Vuelvo la barbilla hacia él.


– Es Sandra. Está actuando muy raro. Anoche volvió de una reunión con las amigas. Eso de las cinco de la mañana. Estaba copeteada. Me despertó para que hagamos el amor. Yo no sabía ni donde estaba acostado. Estaba dormido y me despertó la boca de ella sobre… sobre mi… bueno. Ahí. Tuve que cumplir.


Me sonrio.


– Bien ahí, hijo e’ tigre!!

– Bien ahí las pelotas. Dije otro nombre.
– Como que otro nombre.
– Si, dije: Sabri.
– Pero no era tu novia?
– Sí, era mi novia y dije el nombre de otra mujer, mi ex-novia.
– Dijiste el nombre de tu ex novia?
– Si, mientras mi novia actual, Sandra, me lamía el ganso.
– Mal ahí, hijo e’ tigre.

Wilson me hace seña para que le convide uno de mis cigarrillos Baltimore. Son malos cigarrillos, pero la ocasión amerita acercarse al cáncer. Le doy uno. Se lo merece. Le paso el pitillo, el encendedor, y me saco uno para mí. La tarde se pone mas luminosa. A veces pasa.


– La cuestion es que… – exhala el humo azul, el compañero…- , la cuestion es que se calentó un poco.

– Me imagino.
– Me dió un puñetazo en los huevos, y despues, me los vació. Tenia ese brillo demente en los ojos de cuando una mujer encuentra una razon para empezar la tercera guerra mundial. Por suerte al tercer o cuarto puñetazo en los huevos me di cuenta de que iban a ir todos exclusivamente para ese lado por ser el ente motivador de mi sindrome confusional sexual, aunque no fuera voluntario, sino mas bien un hecho correlativo a un momento de debilidad de mi psiquis atormentada por un mal sueño y el timing trastocado de la requisa sexual borrachina.
– Vos estabas dormido y ella borracha. A las cinco de la mañana. Jajaja…
– Yo estaba soñando con no se qué y cuando me desperté entre sueños, vi la cara de mi ex… sufrí entonces una hecatombe espacio temporal y la flashié mal. Estaba muy al palo. Fer, mi novia de entonces, mi ex, tenia unos melones… y tenia ese rictus de demencia mongoloide que me excitaba, y era muy fornicadora, y altanera, y bastante estúpida. Pero tenia esas tetas. No me puedo sobreponer, aun...
– Ta bien, pero no podes decir el nombre de tu ex. A mi me pasó y a lo sumo mi ULTIMA ex, no se enojó tanto por mencionar yo a mi ante última ex. De ahi a que me pegue, no era para tanto. Aunque cuando se fue la ultima vez me dió un bollo en la cara. Estaba enojada de verdad. En suma, son todas putas y que se vayan a la mierda.
– Estas escribiendo?
– Si, pero estoy frustrado. Tanta tristeza, las preocupaciones, tengo la presión en quince sobre diez. Dolores de cabeza, pesadillas horripilantes, mala dieta, el cigarrillo, mi madre… hasta mi padre me controla con angustia desde la tumba!

Le doy una buena calada al Baltimore. Tiene gusto a derrota, a piso bien abajo, y a sucio, y es una derrota apestosa y amarga, que pica, que abre agujeros.


– De que estas escribiendo?

– Todo sexo. Ando todo el tiempo constantemente caliente, me pajeo tres veces por dia, al mediodia, a la noche, a la madrugada… soy una fuente inagotable de porno online, o mas bien, un consumidor inagotable de porno online.
– Viste los videos de Sasha Grey metiendose un consolador mientras lee?
– Prefiero el porno amateur. Hay mas morbo, esas imagenes de celulares pedorros, las tonalidades de verde, las carnosidades, las gordas con los jamones rebalsando en Villa Dalmine en un club de mala muerte peteando sin consuelo, forzadas a ser reinas porno por toda la eternidad virtual, eso me gusta mas.
– Estás teniendo buenas relaciones con Clau?
– Ni buenas ni malas. Nos frotamos.
– WOT??
– Nos frotamos. Ella se sube arriba mio y empieza a gemir muy despacio, como gatito en la noche, se frota mi verga en la puerta de la de ella hasta que a mi se me para y entonces la mete adentro.
– Y?
– Y nada. Con suerte ella acaba, yo me muevo, pero me contengo.
– Por?
– Prevención contraconceptiva.
– Ah. Café con leche?
– Moscato. En una copa aflautada de esas muy gay de las tuyas. Sin hielo. Straight on the cock.
– Puteto.

Va a la cocina, vuelve con dos copas. El vino se toma en copas. Algun dia van a hacer un golpe de estado y le van a tirar la puerta abajo por pervertido antipatria. Como vas a usar esas copitas, Wilson? Se van a llevar los libros de las repisas del living, en su mayoria de Gaudí y de psicomagia y los volumenes de Jodorowski, y la poesia de Gelman. No van a saber que hacer con él. Lo va a venir a buscar la cigüeña otra vez, o me van a llamar a mi para que haga algo con él. Lo voy a tener que esconder como a Ana Franck y darle la sopita a la medianoche.

Levanto la copa, la miro a la luz, el color es el correcto. Huelo, el olor es el correcto. Lo pruebo, el sabor es el correcto. Nada mal par mi primer moscato Crotta. De repente se me levanta el animo considerablemente. Las maravillas del alcohol. Detecto que con solo unos sorbos de vino me pongo en pedo psicológicamente, instantáneamente. Es un gran don. Con unos pocos pesos, me transformo en el dinosaurio Barney. Me gusta eso, tengo derecho. Soy de la clase pasiva. Hay que cuidar a nuestros viejos.

– Y entonces al otro dia me desperté en la bañadera. Con el gato.

– De en serio?
– Na, mentira. Estamos mejor que nunca. Nos apoyamos mutuamente.
– Necesitan un tercero? Para ella, digo.
– En todo caso vendria a ser un segundo, yo soy el primero, a menos que haya habido un segundo con anterioridad, o que lo haya en este mismo momento.
– Nunca la toqué, Wilson. O ella me obligó.
– Lo sé, pero si hay algo, algun atrevido, algún sátrapa, quiero saberlo.
– Hay amor en sus ojos, Wilson, estate tranquilo. Ella te quiere.
– Vos decís?
– Sí. Su mirada de amor hacia vos es inconfundible.
– Eso me calma un poco. Su mirada de amor hacia vos tambien es inconfundible.
– Lo sé, pero tambien sé que es estrábica.
– Bueno, ya con mi novia. Y decime, que anduviste escribiendo?
– De todo un poco, poesía, unos cuentos pedorros, tambien estuve haciendo canciones, pero quiero escribir mas. No me contento sin eso. Me gusta la idea de crear más y mas. Puedo, pero… no se que escribir aparte de pequeñas comedias sexuales y la extrañeza de la filosofia de los estúpidos, el escapismo, la vagancia, la brutalidad de los hombres y las mujeres. O por lo menos lo que supongo que serían si yo fuera así de estupido, vistes?, como… como ser un simio que va a votar al espacio.
– Tal vez lo sos y no te diste cuenta.
– Tal vez tu novia se come seis vergas en el laburo cuando va al baño.
– Jajaja…
– Chitumadre… Mas viné sílvouplé?
– Dale.
– Wilson, nunca leas a Cesar Aira. Inventó una forma mas profunda de ser más puto.
– No lo conozco.
– Yo tampoco lo leí, pero tampoco quiero.

Se sirve el dorado y dulce néctar de la muerte.


– Chin chin.

– Port salut.

Amenaza lluvia afuera. Tengo pocos amigos, pero cuando los veo, los elementos naturales parecen irse a la re-mierda y siempre ocurre algo. Se cierran las nubes, comienza a gotear.

Nos sentamos en el suelo en uno de los rincones del departamento. Suena muy suave el tocadiscos con un disco de Alan Parsons Project. Pyramid.

– Conseguí el trabajo nuevo que queria. Con el pintor Carlos Cutini. Es primo de el del zoológico de Cutini. Ese que el oso le devoró un brazo a un pibe en los ochentas.

– Me jodés.
– No. Soy un asistente oficial, ahora. Tengo que hacer todo lo que me digan, hacer moldes en yeso, pintar fondos de cuadros, replicar las firmas. Es de no creer. Estoy todo el dia esquivando botellas de vino y esuchando alaridos de mujeres y de hombres que se odian los unos a los otros. Hago vaciados, preparo la mesa de trabajo, los pinceles… es lo mas horriblemente excitante que hice en toda mi vida. Por lo menos es mucho mejor que el lavadero de papá. Ahi en ese lugar tenía que ver a las viejas mas asquerosas y estúpidas que se haya visto jamás, mujeres sin ningun tipo de pretensiones espirituales… hartas de todo, sin sexo, sin alma, sin un carajo… ojos muertos, pelos muertos, ideas muertas, tetas muertas, es como si la gente lavara la ropa todo el tiempo porque no pueden lavarse el alma o la muerte de su interior… prestando atención a cada meticuloso proceso de planchado, quieren pruebas comprobables… pruebas!, de que por lo menos en un valet de lavado, algo en la vida les va a salir bien, o como si quisieran escaparse de la muerte. Y es como si me mataran a mi. Yo me siento morir, todo el dia ahí atrás, esperando el próximo timbre, esperando el proximo cliente, esperando poner otra vez las dos fichas en la maquina de lavado y ver como esa cosa se hincha y bufa dando vueltas con esa ropa de extraños que no significan nada para mi y que están muertos en vida, que están muertos caminando piernas muertas y hablando una lengua muerta que entra en mi alma y me mata a mi tambien…
– Pobre gente…
– Destrozan mi corazón, si es que todavia me queda alguno. Por lo menos ya me fuí. Y ahora que me voy, parece que mis viejos lo van a vender.
– A TU CORAZON?
– No, al lavadero. Estoy confundido. Si pierdo el laburo de asistente, no se que voy a hacer.
– Podés buscar laburo en OTRO lavadero.
– Y vos podés CHUPARTE UNA PIJA?
– Efectivo o tarjeta?
– IMBECIL.
– Era en broma, era en broma…

Wilson está tenso en la cara. Si fuera menos negro podria ponerse menos lívido, pero ese es él, siempre en la búsqueda. No puede darse el lujo de bajar los brazos, no quiere ser un retrasado mental pensionado por el estado como yó. No quiere tener un certificado de discapacidad, no quiere perder a sus pocos amigos cuando lo miren mal en una noche de gala en el… andá a cagar. Simplemente no quiere. Eso es bueno.

Afuera ya llueve bien llovido. Es una cortina de agua potente, el resabio confusional de la primavera del nuevo milenio, que nunca llega del todo, aunque es una buena excusa para seguirse quejando y que nadie haga nada al respecto. Alguien podria pegarle un tiro al cielo, y el cielo se moriría, pero alguien tendria la culpa y alguien mas tendría que morir.

– Este tipo, Cutini, enfundado en un rebozo… tambaleandose… no para de balbucear y de decir improperios a los cuatro vientos. Tiene empeñada la vida hasta el dos mil cuarenta. Lo mejor de todo es que no va a llegar, pero hacen tanto quilombo con esto de pretender que tienen el alma inmortal y de que son la gran cosa. Hizo un cuadro de una ballena azul de treinta metros de largo. Treinta! Dice que la ballena azul gigante representa las profundidades del inconciente humano.

– Tal vez son las profundidades del bolsillo lo que no le alcanza con ese cuadro.
– El hijo de puta los vende. LOS VENDE! Me paga a mi y a tres más cincuenta dólares por dia por… por lo que sea que haga yo ahí
– Ballena azul.
– Sip.
– Cuarenta metros de largo.
– Treinta, y no tiene pulso ni para firmar. Tiene un asistente a quien le enseñó a firmar como él. Son otros quinientos cincuenta pesos al dia.
– Se los coje, tambien.
– Estoy empezando a dudar. La mujer de él siempre anda por ahi, tiene como setenta años, está mas estirada que el parche de un redoblante, está buenisima… lo putea todo el dia al pobre viejo, pero el tipo ni se da cuenta, tambaleandose borracho por todo el taller, pasadísimo de vino, pateando botellas y dando direcciones como si fuera Michelangelo Buonarotti…
– Michelangelo trabajaba para el Papa. Estuvo cinco años con lo de la Capilla Sixtina, y apenas le pagaron.
– Bueno, este no trabaja para el Papa, y si le pagan. Y MUCHO.
– Cuanto por un Cutini?
– Ciento de miles.
– Dale.
– Cientos de miles. Tiene reservado toda la obra hasta el año tres mil.
– En una de esas le vende un cuadro a Keith Richards. En el año tres mil.
– Como es eso de que solo escribis de sexo.
– No se, debe ser que estoy frustrado. O en una de esas me gusta y nada más. No es gran cosa. La gente garcha. Dios sabe que cualquiera garcha mas que yo y que yo sé que no es tan importante. Pero lo pienso. Tal vez es una adiccion a la pornografia o solo soy un hombre enamorado. Yo viajo en subte bastante, cuando voy al parque, y veo mujeres… veo caras y ojos y caderas y brazos y me desarmo completamente, en mi afán solitario, soy un hombre sin defensas, sufriente, y las amo a todas. Quiero que todas me besen, que me acaricien, que me hagan de ellas, asi como soy, petiso, gordo, bizco, pelado y con estas manos de mierda que dios me dió bien adentro de sus primorosas y sudadas vulvas y vaginas. No hay derecho, la monogamia es un asco, es una tortura. Que es lo que mas te gusta en una mujer?
– El pelo pelirrojo.
– Pero tu novia es castaña.
– Si, pero me gustan las pelirrojas.
– Vendria a ser el botín del indio.
– Vendria a ser el color de la cajeta de tu hermana.
– A mi me gustan todas, todas tienen algo especial. A veces veo a alguna petisa, un tarugo, un corchito sexy, con los muslos, con la carita inadvertida, con las pantorrillas llenas de varices, con los hombros anchos, o una bolita, con la carita de angel, olvidada, lista para ser pervertida…
– BUENO YA!?
– … Lista para ser mancillada por un vikingo germano…
– No hay vikingos germanos, hay vikingos, o hay bárbaros, si no… no.
– Es verdad. Soy el odio.

Empieza a llover muy fuerte. MUY. Recuerdo que dejé todas las puertas de la casa, excepto la de entrada, abiertas. O por lo menos eso creo. Me suele pasar tambien con las hornallas del gas. Salgo a algun lado y me ataca el pensamiento de que dejé la hornalla prendida para hacer mate. Entonces vuelvo a casa, dejando todo lo que estaba haciendo. Una vez de cada cuarenta, es verdad, o sea: nunca.Esta vez es el agua. Mas tarde me enteraría de que había colapsado toda la Capital Federal por el agua. Habia sido una más de esas lluvias de Buenos Aires que los servicios meteorologicos habian fallado en pronosticar.


– Una copita mas de moscato antes de irme.

– Si así gusta el señor…

Nos sirve una ronda a cada uno, tapa la botella, la vuelve a dejar en la heladera en la cocina, vuelve, solo queda en el aire el murmullo humedo del lodazal de los patios interiores y las paredes y el pavimento que se acongoja con la lluvia balcón abajo, con el agua, con la furia de un Buenos Aires bajo fuego. Yo querría advertirle a los extranjeros que quisieran venir a pasear por aquí que la Argentina es un lugar de lo mas aburrido, que solo somos brillantes cuando hay alguna catástrofe, cuando ponen una bomba, cuando descarrilan los trenes o hay una gran inundación, cuando muere un presidente, cuando ves por la calle a una mujer a la que no te podés sobreponer cuando se sienta adelante tuyo en el tren, o la ves a través de huecos de cabezas erguidas en la multitud, apoyada contra una puerta, un metro setenta de estatura, una concha apretada, ojos como un leopardo de jade, criolla, llena de hartazgo, buscando enojada a sus diecinueve años un hombre con todas las letras, confundida como la mierda y la muy pobrecita siendo asesinada con el silencio de la muerte en vida mientras está ahi parada mientras avanza el tren, dejada sola de todo, sin más. Sin saber de mí. Que puedo. Que quiero. Que creo que entiendo. No lo sabe. No lo saben. Eso querría decirle a usted, extraño forastero y forastera en esta ciudad de los muertos.


– Vas a hacer el blog secreto con tus escritos experienciales? – le pregunto.


Desvía la mirada hacia la ventana, dejando el fuelle en el suelo y haciendo lugar en el piso para prepararse para la despedida. Actuamos en un marco de solemne racionalidad. Hay válvulas de seguridad para las despedidas. Separamos asépticamente las partes amputadas. Barremos las calles de Hiroshima. Nos hace bien a los dos.


– Sí, lo pensé. Tengo bastantes cosas escritas. Tal vez lo haga.

– “Tal vez” no. Deberias.
– Tal vez si, tal vez no.
– Y por que no?
– Porque deberia avisarte.
– Avisarte de que??
– Tendria que mostrarte lo que escribo, y ese es un problema.

En realidad no me dice que “es un problema”, pero lo és. Lo que el me quiere decir es: debería mostrartelo a vos. Y eso es un problema.


– No hay problema alguno. Todo bien.


No dice nada. Arregla unos mantelitos en la mesa del living.


– Y así termina la velada en un halo de bruma y misterio.

– Sí, asi termina. Te llevo en auto?
– No, adoro la lluvia, nada como volver a casa con los huevos y los calzoncillos empapados en agua helada.
– Te llevo en el auto.
– Odio tu auto, amo el subte. Te dije, soy un hombre constantemente enamorado.
– De en serio, que es lo que te gusta tanto de las muejres? En realidad no son la gran cosa.
– Sabés que me gusta? La manera en que constantemente dicen: NO. Eso me gusta.

Se sonríe. Está bien. Le calculo que voy a morir unos treinta años antes que él. Y él lo sabe. Prendo un pitillo. Eso le ayuda mas a él y a mi a saber lo que ya sabemos de antemano.

Salgo por la puerta, doy un solo paso y me hundo hasta los tobillos en agua hedionda. Hacia Corrientes hay luces fijas, del color del vidrio que llora, y a la derecha a dos cuadras una entrada al tren subterráneo, donde entro en un vagón que cruza estaciones cargado de otros fantasmas que tambien pacen mas mentiras, mucho peores que las mias. Por un dia mas, puedo decir que voy camino a casa, pero al igual que todos los dias anteriores, no se muy bien donde es “casa”.