viernes, 24 de febrero de 2023

Otra noche ganada - 24-2-2023

 

Lo unico que faltaba: Blogger ahora tiene censura y no te permite escribir mierda, semen, caca o piojos. Me infla los huevos.

Yo acá sentado en bolas como un buda en mi silla que se cae a pedazos y ni los servers parecen tratarte bien. Al policia que hay detras de estos conglomerados ciberneticos online: chupame el lóbulo izquierdo. Medio como que ya estaba enyoguizado, madrugada, pospuse la toma de mi mediqueta para tratar de concentrarme en algo y no salió nada de la guitarra ni de ningun otro lado. Me hice un mate, fui al kiosko a comprar una fucking Pepsi sin azucar y me calcé los auriculares para escuchar el segundo disco de el Time Flies By, de Oasis. Con los auriculares se siente muy bien este disco a pesar de que es mp3. El flaco podia escribir un buen puñado de canciones pop y ponerlo todo en solfa como para que parezca que hay esperanza en algo o en alguien. Bien ahi Mr. gallagher. Gracias por la estupenda compania esta noche. Aparte de eso, nada, me van a explotar los huevos llenos de leche del embole. Pero que grosero... Usted no sabe mas que decir groserias, Fernando. Estaria bueno tener compania esta noche para hacer groserias y decir mil y una chanchadas que supuestamente te haría, pero que nunca podré hacer porque ya soy viejo y no creo en cuentishos. Obviamente, el servicio meteorologico nacional nos ha mentido de vuelta y no llovió una poronga, lo cual me pone secamente triste y laconicamente sin fuego en las venas como para pensar en rezar o siquiera beber, que para algunos es basicamente lo mismo. Me duele un poco la cabeza, sigo tipeando con dos dedos y mi culito de pollo pegado a la tela vinilica de estas sillas usadas de los sesentas que me regalaron, color naranja/pijama lingerié de Darth Vader al cual se le reventaron las costuras y deja escapar su cereb ro de añeja, marrón, horrible goma espuma que ya de espuma no tiene nada. Ahh... al carajo con todo. Recuerdo que hasta el 2007 entraba en una linea de chat telefonico y decia boludeces hasta que me caia desmayado diez horas despues en mi cama, loco como un cencerro despues de escuchar a la peor clase de gente que habita el planeta tierra: los insomnes, los famelicos, los calientes, los que tienen algo genial para decir pero nadie a quien decirselo. Alguna de esa gente eventualmente vino a visitarme a mi casa, pasaron la noche, me garcharon, se fueron, volvieron, me quisieron, me hicieron regalos, me pidieron amor, hice lo que pude... No extraño esos años de insanía y de vida desmesuradamente outsider y viciada, pero de vez en cuando me acuerdo y pienso: Fernando, naciste en un loquero, te criaste en un loquero y te moriras en un loquero. Mas tarde que temprano me doy cuenta que todos toman alguna droga o estan hechos mierda o se engañan a si mismo conque tienen una vida estabe o crean una suerte de brújula magica con la cual llevar a reposar sus huesos al final de una burbuja de fuego de aislamiento emocional, sensual, sexual o espiritual. Mierda doble para mi esta noche que he hecho siempre, en mi pequeño pensar de niño asustado, pobre de mi que no he dejado nunca de jugar, con los besos y los abrazos, con los juramentos, con los te quieros, con el te doy esto y tu dame aquello, este tira y afloja que apunta al amor pero solo rueda por un precipicio de amplio espectro, donde la guita no aparece, la calma nunca llega y el amor completo entre los seres rotos, vos y yo, nunca colma.

Hoy ya es mañana y ya esta al caer la salida del sol y soy un dia mas viejo y mas cobarde y mas sabio y mas gordo. Tamaña recompensa la mía.



Yo ando bien, gordo como un cerdo, perdiendo el pelo y la paciencia y la autoestima, un poco demasiado sólo en este temblaredal de vida chotisima que llevo, hago demasiadas canciones, bebo demasiada cerveza, fumo una barbaridad y aún así con la cabeza como un maldito globo aerostático

Me levanto todos los días a las 9 y media de la mañana pensando en mi mujer y rogando a t9d9s los dioses


paganos que me dejen ayudarla y que me den un poquito de aire más en los pulmones para ir a abrazarla y


besarla en toda la cara

Porque la quiero mucho y no quier9 dejarla sola y no quiero que me deje sólo en este departamento mierdoao que es


como una cárcel tropical/siberiana


Por aquí sigo haciendo canciónes pero he perdido el foco, escribo de vez en cuando, aunque prefiero


hacer música p9rqie es un tipomebos dinámico que escribir una novela o un poemario ,


además me da la posibilidad de mover manos y torso con alguna guitarra que ande olvidada


por este living room pulguiento

domingo, 5 de febrero de 2023

Besos del mi pasado...

 Recuerdo algunos momentos de mi juventud teenager con mucho agrado. Temblores de besos y de choque de dientes detras de un Renault 12 con Cecilia, ni novia de unos pocos dias, romántica, pelo negro, cara buena. Ni siquiera recuerdo su cuerpo, no consumamos, no tuvimos tiermpo. Debió haber sido la primera. Recuerdo el calor de su cuerpo en su camisa y la tibieza de sus pechos contra mi pecho, abrazados como dos delincuentes escondiendo de una balcera policial, criminales, inmorales en un barrio de Palermo que lentamente cambiaba geografica y demograficamente. La cercania de sus caricias angelicales, medidas, tenattivos los dos., el sabor fresco de su lengua chocando con la mía y ese dia que se fué a vivir a Mar del Plata. Extraño los besos frescos que yo daba sin mi boca podrida de tanto tabaco. Vivencias que nunca se olvidan. Nos levantamos y ella cruzó la calle y se metió en un vehiculo y nunca más la volví a ver. Que será de su vida? Me mandó un par de cartas calientes de cariño pero no las guardé, la mayoria de sus misivas me eran robadas por una chica fea ocn la cara llena de granos y peca, pelirroja, metiche y enojosa. En fin.

Ya no escribo cuentos...

 

Primero me saqué las zapatillas. A las seis de la mañana. Salio el sol, grande y naranja, era marzo, volaban los cuervos en los médanos y no habia ni una barba de choclo en el suelo, solo unos yuyos esporádicos cincuenta metros atrás de la playa. Me pinché con un abrojo extraterrestres y putié al Universo, me babeé sobre mi barba y me dejé caer a la arena, viendo como el mar se llevaba mi orgullo y escuchando en mi mente a todos los marineros de la historia cagarse de risa en mi cara y diciendome blandito y maricón. Como mi mamá, como mi papá, como mi hermana, como mis amigos. Deseé tener una correntina gringa chupandome la pija solo para hacerme olvidar de mi flatulencia mental. Me pasa eso, cuando tengo problemas quince minutos despues estoy mirando porno en la computadora con una madre sueca de los 70's con la cara llena de leche en un par de hermosas, naturales, perfectas tetas blancas con pezones rosados hinchandose con el zoom de la cámara de 16 milimetros mientras vuelan los chorros dec esperma hacia el cuello , la cara, el lente, el istmo, los inlets, el agua el hielo, la calma criogénica erótica de una era donde no importaba el sida, las enfermedades venereas y las caras de poronga como la mia, los cuerpos perfectos o los aullidos de Tom Jones. Pensé, aqui es el lugar donde puedo respira por siete segundos sin preocuparme. Me tumbé en la arena y cerré los ojos, piojos, gusanos, soledad.De todos colores, para repartir. "Trae a tus amigos, sé el alma de la fiesta!". Me tiré boca abajo con la cara en la arena. Podia sentir gotas de sudor de mi frente caer al suelo de silicio y deseé ser enterrado en Buenos Aires o en una gran pileta natural de semen sueco, igual me daba. No había musica de fondo, no había rubias de cristal de bacccarat con ojos celestes con maytals en las manos con sonrisas de porcelana esperándome cerca mío, ni siquiera una mabulancia del cualquier pedorro hospotal local. Un fuerte dolor de cabeza me subio por el cuello y deseé estar muerto, no sentir nada mas. El rugido del mar era insoportable del mar en mis orejas y la jaqueca de cerveza atacandome a las siete de la mañana como pulsantes cortinas de escarabajos rojos tomandome la nuca y poniendome literalmente con la cara contra el piso. No me asombra que Alejandra se tapara la cara con una mano con el putrefacto sol de Miramar. Había que salir de este lugar viejo y triste. No podias tragar agua salada dle mar, desde Ensenada venian todos los soretes de la Capital a cuatrocientos kilometros de distancia y yo era uno de esos soretes. Decidí dar un profundo suspiro y decidí que ya había dado suficientes suspiros hondos a lo largo de toda mi vida y que era lka ultima vez que suspiraba hondo, pero entonces me di vuelta con la cara arriba y cuando quise respirar hondo me ahogué con mis propios mocos tabaquicos y me erguí de repente resoplando la nicotina y el alcohol, dañandome aun mas ya el curpo rechoncho y palido que envolvía mi alma. Sabía que estaba solo y que seguyiría solo aunque estuviera acompañado, solo, aunque siguiera las reglas del juego que seguian los demás, solo, aunque rompiera algun hipotético molde y explotara como una granada de fragmentación cubvriendo de mierda todo mi mundo próximo, pero no habia mundo proximo, nadie a quien embarrar con mierda o con mis calzoncillos. No me respodería ni el honor de mis jeans o los colores de mi escarapela perosnal, nadie, nada, nunca.

Me levanté de la arena sucia. "Mi pájaro se ha hecho jaula, ahora que haré con el miedo", habia escrito la Pizarnik, que murió a los treinta y seis años pesando cuarentay nueve kilos con cincuenta pastillas de seconal en su esmirriado abdomen como ultimo nido. Cuanta razón creia haber encontrado solo ella pudo haberlo sabido, aparte de lo que nos dejó escrito.