lunes, 2 de septiembre de 2013

ARREADA



(Arreando mis problemas

                  (en la dificultad de las ciudades
             alguien me funciona en mi poco dinerillo
   el cadalzo del amante del silencio
la penada de los salientes)

De amores tuve cuatrocientas almas
    pocas se enteraron de que las cuidaba
        si estaba en otro lado silbando solo
      era para que no te ensuciaras

 con la boca atada
rasguè el espejo pensandote como un scanner en un experimento ruso
   siestas obligadas para los esclavos del muero

    por amor extrañè mil huellas profundas en la fantasìa del pensamiento

           y entre el olor y el honor de la ternura
                presa en el pensamiento
                    el rechazo sin intento envileciò
            con amarga, temprana vejez, mis sentidos

   Acaso es la mañana en esta huella envenenada
       acaso es la noche prendiendo mis motores
               ideas de las once antes de las medianoche

(Huecos donde nadie acude, agujeros de tan oscuro donde no
                    existe idea del cayendo la noche
                               donde nadie acude a zarparse la fiebre y a ponerse los zapatos)

  espalda respirante contra habitacion respirante
                     nosotros los calados
         hinchados, rojos, nosotros: completamente terminales).


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