jueves, 18 de julio de 2013

21.

No hay flautas traversas (excepto esta traversa). Ni bongòs que llamen al extasis sexual de la tribu. Casi siempre no hay planes, a menos que ella estè ofuscada y demande por lo menos un DDI. Tal vez comamos una pizza y, en el medio de una pelicula en el viejo y sucio y mugriento monitor, la tevè de Max Headroom, nos acerquemos para acurrucarnos sobre dos almohadones, taparnos con una manta sucia, respirar despacio. Un suave toque, un hombro acariciado lentamente sobre el pullover. La llamada. Entre lineas de subtitutulos yace moribunda la esperanza de la diversion enmarcada en el destrozo, la posibilidad de la analgesia. Un acercar la boca a tu hombro delicado y, esta vez, en vez de un puñetazo jocoso, un dulce besito. Dos, tres , cien, sobre la lana y de ahi, adentro hacia tu hombro. Mi otra mano ha desaparecido sobre tus homoplatos, mi cuello erguido como una antena receptora sobre tu trapecio, calentandolo con ondas blancas, y la pelicula ya no me interesa, porque esto me parece mas apropiado, si tu cuerpo ya no cree en mi màs que para juegos. Tal vez metiendo el dorso de la mano en la grupa ahi donde nace tu trasero, blanco y firme vicio. Es mejor que el cielo, y que odiarte porque no sos perfecta. Sentir tu piel y saberte viva aunque estes en otra galaxia, patearle los duientes a la muerte, disolver la tension de las serias guitarras. Desisto para volver y hago cuchara, tapando la luz del monitor y hundirme en tu olor que tiembla dentro del olor de esta casa que se queja y queja. Casa de palitos y tablitas. Ella acomoda el culo en mi ingle y ahi abajo entre mis caderas duermen angeles. No hay nada aun. Ella no me quiere, ella no me escucha, probablemente... Entonces escucho un gruñido bajo y un soplido de tierna satisfaccion. Gira la cabeza, con esa melena leonina que yo piropeo y temo sea terreno del proximo desgraciado... y me da un tierno besito. Y otro mas. Yo aprieto mi frente contra su sien y mi bigote se enrosca en su alma temblorosa. Un beso mas. Mis manos van a su cabeza, a su pelo y a su estomago, el perfecto ombligo. Mas despacio, mas despacio! Y mi palma torpe hacia los pechos perfectos, pezones rosados de mi niña-mujer. Mi boca querria noquearla por la suavuidad que ella exhuda, y en el bajovientre hay una frontera de jeans con un solo boton, mas allà esta algo parecido a la esperanza. Frente a frente, amasados por las formas de nuestras maneras, cocemos una cancion particular, simple, complicada. Su mano delicadisima en mi mejilla, suaves besos, labios tan nuevos ensayan coreografias de besos de vampiresa, gira la cabeza, tose por la nicotina, vuelve, se pone arriba, yo me asusto. Afila la vulva contra mi gomosa, una, dos, tres veces. Con la misericordia de dios levanto a veces esta grùa. Me hundo en su cuello, reblandecido por la responsabilidad, y tal vez ella se aparte y desabroche mi  cinturon, todo acorde al plan, baje mi cierre y meta una mano salvaje. Gruñidos. Mi silencio. El gozo y la muerte. Con la boca se levanta mientras se frota la concha con mi rodilla. Arrancamos piezas, ropa, una zapatilla no deja salir el jean, la arranco y la revoleo por el aire farfullando, la cosa no se baja, elevo una plegaria al primo hermano de Jesus, Eros, vuelvo al suelo resoplando herido de muerte. Su ingle huele a carne y al olor dentro de la carne. No hay diferencia con el dolor de parir.. Ruedo a un costado, bjo mis pantalones, la cosa esta caliente y bastante dura en el coro de su boca, esos malditos mocosos acicalados aguijoneandolo todo, esperando, y la señorita se saca lo de arriba, mostrando el torso perfecto, se sube arriba, baja la mano, agarra el pene, pincela la vulva y mete el coso adentro frimemente,  yo me huindio en la noche y ella en mi noche, fraguamos, intentandolo una vez mas, tratando de no pensar en que hay una estadistica preparada de antemano para mitigar el efecto del afecto que padecemos.

No tengo memoria de donde estuve entre los doce y quince años. Juro que no. Agarro esta botella de cerveza y me persigno. No puedo recordar donde estuve o que hice entre los doce y quince años. No lo comprendo nada, no puedo recordarlo. Bien podria haber sido violado en San Justo, o me patinè con una banana en la escalera o simplemente estaba tan pasmado de aburrimiento que sufrì amnesia. A los quince me comprè mi primer guitarra electrica. Ahi fue cuando aprendì a escribir con mi piè izquierdo.
Lo hice bien, me ganè la Croix de Guerre en Candòr y Simpatìa.
Dias negros, por ende, primera vez solo en un bar, solo, sin amigos, sin novia, sin nada. Solo una botella, un vaso, la miel, el paquete y el encendedor, un cenicero de chapa. Nuevo, no de los antiguos que tenian la leyenda 43-70 o Ferro Quina. Gotas de lluvia que caen sobre el papel. A Dios le importa tres carajos la escritura, solo que se lo diga bien y se haga bien lo que se dice que se hace. Yo quiero matar a Dios, a ese dios cristiano descerrajado a lanzazos que incluso muerto quiere convencernos a vos y a mi de que es todo nuestra culpa. Por eso quiero matarlo: la culpa es de ellos. Ellos me fabricaron a mi y ellos al dios al que se encomiendan mientras me finan.
A que iba?
El amor anterior no funcionò. Nos reiamos pero yo era virgen, en alguna que otra manera, y ella andaba en la merca. Me juraba que no estabamos solos. Me violaba y yo miraba sus ojos diabolicos y de repente decia:

- Viste eso?
- Que?
- Una bola, un rayo de luz pasò como un angel.
Y a mi no se me bajaba.
- No, no vi nada.

Y me cojìa, cuatro, seis horas seguidas. Yo, chocho. no se como haciamos. Un dia encontramos un gato. Con la jeta rota sangrando, un cacho de mandibula colgando. Le dimos una colcha y una de mis latas de atun. Cuando se recuperò, se meò en todas mis guitarras y yo lo devolvi a su estado original. Me costò mas de quinientos pesos en el tres a uno ponerle el higado en su lugar.
Se llamaba Archibaldo. El pobre no tenia la culpa. Cuando me aparte de ella, se llevò el gato en un taxi. No volviò. Yo no queria mucho que sucediera. No mucho. Algo.
Se està tranquilo aqui. Los neo-yuppies, los que heredaran la mejor parte del Abasto, son lo mas estùpido que escuche en mi vida. A excepcion de sus mujeres. Los escucho y las escucho y un alegre, diviiiino institnto de la separacion total bulle dentro de mi. Se manifiesta en mi en la bebida, en el cigarrillo, en ser brevedad  y la aparente nada y un genial, perfecto silencio. Me gusta. No saben quien soy. No sospechan, o sì.
En mis sueños, los cago a tiros a todos.
Hay una planta bordò frente a una bombilla de luz. parecen las plantas que coleccionaba E.T.- Veo tambien pasar a algunas de las alternas mas feas y estupidas que he sufrido en mi larga vida de perro. O he sufrido mirar. nunca tuve. en realidad, son solo gordas con gafascon hebillitas rojas con lunares lunaticos blancos.
Amo a mi mujer, pero mi mujer quiere otro dentro de mi. Yo le digo, nena, es imposible, y me mira como si fuera un retrasado mental con tres huevos al que no se le para. Yo le digo:

- Amor, no sos vos, soy yo. Me estoy poniendo viejo.

Ella solo quiere salir al aire, una salida, al teatro o al cine. Milagros comunes y corrientes. Esenciales, naturales. Del rigor de la ley. Se consiguiò un enfermo mental agorafòbico en su declive sexual, sin billetera ni cojones. Solo una birome y una hoja de papel astrasa para darle la bienvenida al Apocalpsis. Lo mejor es cuando me insulta cuando pierde los estribos: nunca habra de saber ella cuan de acuerdo estoy con ella en que soy un don nadie y un canalla. El problema es que ella esta enamorada de este don nadie, y este don nadie, tambien.

Una letanìa de reggae y una trompeta que se estira perezosa al fin de la noche me acompañan en esta mesa en la calle Humahuaca. A unos metros, aqui conmigo afuera, esta el baño, a unos metros de mì. Una chica de pelo recogido entra, sale , hizo su pìs. No me mira. Cuando yo tenìa quince años no me importaban las chicas, o los chicos, o los perros. Bah, los perros tal vez un poco. Ahora que tengo casi cuarenta quiero que me miren, a mi buzarda, a mi calvicie incipiente, a mi lapicera y mi vaso y mi botella. Antes, ser solo, era normal. Ahora, tener novia y que a mi guaina no le caiga tan en gracia trae un sinfìn de posibilidades. No se trata de infidelidad, se trata del valor de uno en un mercado estrambòtico de compra y venta de almas. No me digas que no es lo mas atractivo del mundo los anuncios de cachorritos de regalo. Gratis. Entonces: aqui estoy. Solo. Soy un haz de luz.. Tòmenme. Algo queda. Picante cabròn a tu servicio para salvarte el alma. Darìa hijos si pudiera concebirlos de alguna manera. Mi numero telefonico està en la guìa. Mi cara es una gota en el supuesto complejo del ocèano. No niegues que esto es una sequìa del carajo. Entre guerra y guerra aprendì a suplicar con gracia y a morir en pequeñas cuotas, puteandote. Y estos mascarones de proa, arrancados de los frentes de los viejos almacenes y casas de departamentos, en los jardines minimos y pusilanimes, mientras los drenajes chupan la lluvia y conducen a...
No sè. No se cuato tiempo me queda, los relojes son bastante exactos a principios de estre trilenio. Tomaste este corazòn y lo cataste con fruiciòn, cambiandole al musculo su sabor original.
Los ecos de las percusiones, los bajos en el corazòn.
No hay metafora, solo carne y mas carne chocando una contra otra. Y el humo. Penetra dentro de mi y me hace angeldiablo.
Uno tras otro, mas gracil que el orgasmo, mas tierno que el infierno.
Soy el unico aqui afuera. Han levantado las mesas, languidece el momentum. Escribir es para los debiles de  corazon, pibe, los winners de verdad hacen rafting. Y aladeltismo.
Me como el interior de la boca recordando a Flying Dharma. Una banda mala. Cantaban esta cancion: Ojos... Era el tema lento de la banda. Y despues saltaban sobre la bateria y el sonido era malo, la cancion era mala, la banda era mala, pero el nombre era bueno y el friki cantante guitarrista tenia como cincuenta años y un corte carrè tipo los libros de la coleccion Robin Hood. Despues venia She- Devils, que la rompia. Esto fue hace diez años atràs. Yo estaba volviendome loco, era de alguna manera virgen y un primer desenmarañarse estaba por revelarse. Mi padre andaba en piyamas tratando de comunicarse conmigo en mi visita a casa, se cagaba de frio y yo subsistia en el limbo. Probablemente el visitara un psiquiatrico mientras yo visitaba otro en los seis meses que estuve viviendo con mi tia.
Si consigo doscientos pesos puedo ir y sacar las cenizas del nicho y traerlas a casa. sacar un pasaje y llevarlas a Cosquin. Êl queria eso.
Ahora èl esta con su padre y yo lo recuerdo a El.
Nada que te apriete las tuercas con alegria.
Alguien se mueve detràs mio. Pero no me abraza.
Despertarè mañana entre vapores y estupefacto. Estarè apurado por volver con los vivos. Escuchar mis vinilos checoslovacos cantados y tocados por mi mientras en un invierno trilenario nuevas cholas con ojos como de jade y rubì suspiran por otros flàcidos eunucos dorados.

Se que hay un mundo ahi afuera y es doloroso. Muchas cosas no me gustaron y aprendì a vivir sin ellas, y me rasgo las vestiduras como una loca por el afecto que me causaron... Me relamo con reservas. Me caguè de hambre y pasè frio y quedè lastimadisimo. No tengo lujos y el amor que me doy està viciado y trastocado por la fragmentacion. Huelo, me huelen. Quisiera tener mil aforismos en que creer para callarte aùn cuando estas tan presente en carne como casi todos los que estuvieron. Cuando pienso en vos, en ustedes, suenan charangos y mandolinas de una tristeza indecible. No me alcanza la plata o la filosofìa para apartarla de mis recursos inanes para matar la rabia que siento. El amor vino y se llevò todo, mil estatutos que yo atesoraba ahora son una intavenosa de verguenza y veneno. Ves ese cielo azul escondido detras de esta lluvia gruesa y fria?, me digo a mi mismo. Y mi crisis de fè, pesando gravemente en mis ojos, empozada en mi alma, contraecho por mis malas decisiones de entonces y ahora, ves estas mandolinas en mis oidos, los trabajos y estas noches en mis manos reptando hacia un lapiz o una birome? Mil charangos suenan mientras este indio lunàtico transpira la toxina loca de su naufragio loco, por ende, deberiamos. Hablo del hueco aparentemente insalvable que se hizo bunker primero, casa con jardin musical despues y ahora celda caliente y mortaja final.  Conozco un pajaro que vive bajo la tierra que conoce la cigarra en la rama mas alta del arbol, han trocado su grito por su canto y esas notas flautinas por un leve, un imperceptible respiro; navegaciones nuevas que nadie adorarìa.
Si estas del otro lado de la pared, murmurarìas el nombre de mi pecado mortal? El que me convirtiò en un leproso en una tierra triste. Mis manos creciendo pequeñas por el terror del contacto: alambre de puas, cuero de caballo, papel araña de forro de un cuaderno, cuarzo asomando de la tierra, la montaña y el salitre del mar y las vallas y verjas saltadas en pantalones cortos quiebran la piel y matan las infecciones de las heridas dejando una cicatriz pareja, seca, y algo augusta. Solo ligeramente. Un solo pecado, mil, los castigos son proporcionados por los bufones que han comulgado con siervos enfermos, aquellos a los que cagarè a puñetazos si se quejan del sonido de mi tipear.
Tan breve es.
Recuerdo sus impresoras matriciales escupiendo mis dibujos mientras ellos operaban los hilos de màquinas incomodas como yo. Yo aprendia la mancha imperdonable de ellos mientras yo asentìa, hacìa, servìa, conjurando la presencia de mi propio cancer, la mancha en mi propia màquina. Aquì està. Es un cañon, una muñeca vieja para una señorita que ya no debe jugar, una foto irrepetible tan increible que no se puede ni explicar, ni conjurar con poderes de dios o el infierno. Verdadero momento Kodak. Cuando vuelvas, probablemente estè muerto, o probablemente estè vivo. Mas sabio, menos pelo, mas huevos, mas lento, mas economico y cansado, mas provechoso para dar y quitar. Ves? Quitar. Cuando te de mi tesoro, no lo vas a querer mas, lo vas a tener que ocultar, porque te va a asustar. Y si fueras vos mismo? O vos? O ella o el. Voy a tratar de que no te lastime. Jugar con las cartas marcadas es una cosa, saber que lo estàn y jugar es otra. Es el fatum del fatum, es vivir lùcido perdiendo mientras se va perdiendo el lujo del sentimiento.
Pero que bonito.
La vida, los cuentos de la vida y del amor son cosas que pasan entre dos puntos desagradables. No digas que no te avisè.
Y si te preguntaran despues, decì que ya lo sabias.
O sea: mentì.

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