martes, 23 de junio de 2026

Invierno porteño

 El frio me dobla el brazo a el pecho, como un cangrejo. Mi pié izquierdo tiene un color mora y el derecho, rosado como una rosa. Mi mano es un puñito tieso y estúpido donde no podría entrar ni una horquilla. Me gotea la nariz y se me mojan los bigotes. Fumo. Como pepas y escucho musica. Hago lo que puedo, no lo que quiero. Ando medio bajón pero puteo un rato mirando el techo sobre la cama y se me pasa, vuelvo a la computadora y escribo esto, me cruzo de piernas, mi pierna flaca sobre mi pierna sana, doy catorce mil pitadas y me enojo de vuelta, vuelvo a la silla porque me duele la espalda doblada y pienso, yo pensaba que era un genio, pero ya no pienso. La hermosa mañana se transforma en una horrible mañana que me guiará hacia un horrible mañana y me digo para mis adentros, deberias dormir de noche, mañana va a ser un dia mejor. Pero no lo será. He caído en mi propia trampa para animales. Esos trucos de rock and roll no funcionaron. Evidentemente, no me quieren ni abajo, ni arriba, ni siquiera en el medio. Como era que decía Porchia? No han dejado de quererte, han dejado de mentirte.

Exactamente. De ahora en adelante, será juicio y condena a público abierto. Todas tus mentiras serán contadas y no quedarán mas manos donde puedas esconderte la cara, los ojos, el pene, el culo, la billetera digital vacía, la estufa que no podés prender por miedo a la factura de Edesur.
Hay un cielo azul tan grande como mi bandera argentina.
Que lindo es ser argentino!

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